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La dura realidad de “La Ley de 10 años”

Siendo un abogado de inmigración, de vez en cuando me encuentro con alguna persona que lleva más de 10 años en Estados Unidos, está casada con un ciudadano( a) o tiene hijo(s) estadounidense( s), paga sus impuestos, y tiene la duda sobre si califica para solicitar el permiso de trabajo o cualquier otro beneficio de inmigración en base a los hechos mencionados anteriormente.

En efecto, bajo las leyes de inmigración, existe un “procedimiento”/” ayuda” (“Relief”) llamado “Cancellation of Removal” (Cancelación de expulsión), el cual, al ser otorgado, concede la condición de residente permanente legal (“Green card”). Todos los años, se conceden 4,000 “Green cards” por medio de dicho procedimiento.

Sin embargo, una persona no puede solicitar la “cancelación de expulsión” a menos de que el gobierno le haya iniciado un proceso de expulsión. Como el nombre de la aplicación lo dice, es una defensa de expulsión. En otras palabras, es algo que una persona puede solicitar a un juez de inmigración a fin de evitar la deportación. Como tal, la cancelación de expulsión NO está disponible fuera de los procesos judiciales de inmigración.

Para calificar a la “cancelación de expulsión”, una persona debe demostrar que: (1) lleva viviendo en EE.UU. por un mínimo de 10 años; (2) es una persona de buen carácter moral y no ha sido declarada culpable de ciertas ofensas criminales; y (3) como consecuencia de su deportación, su cónyuge (ciudadano estadounidense o residente permanente), hijo(s) o padre(s) enfrentarían “dificultades extremas e inusuales”.

Los diez años y la regla de “Stop Time” (Regla de detención de tiempo)

Generalmente, los 10 años son calculados a partir del momento en el que una persona ingresa a los EE.UU, hasta el momento en que dicha persona recibe el “Notice to Appear – NTA” (Aviso para comparecer ante una corte de inmigración). Por ejemplo, si una persona recibe el NTA al poco tiempo de haber llegado a EE.UU., la “acumulación del tiempo” se detuvo justo en ese momento, por lo tanto, dicha persona no calificará para la cancelación de expulsión, incluso si hubiera permanecido en el país durante los siguientes 10 años.

Buen carácter moral

El candidato debe demostrar que es una persona de buen carácter moral y que se merece una opinión favorable de parte de la corte. Entre otras cosas, el hecho de haber presentado y pagado sus impuestos a tiempo podría hablar del buen carácter moral de una persona.

Con excepción de un sólo delito menor, una convicción que sea considerada como un Delito que implique vileza moral (“Crime Involving Moral Turpitude – CIMT”) o un Delito Grave (“Aggravated Felony”) conseguirán que dicha persona no califique para poder solicitar la cancelación de su expulsión. Incluso, de no haber sido encarcelada o si la condena hubiese sido borrada posteriormente, el delito será tomado en cuenta para propósitos de inmigración, y podría evitar que dicha persona pueda solicitar la “cancelación de su expulsión”.

Dificultades extremas – Para un pariente que califique

En primer lugar, es importante comprender que los tribunales sólo toman en cuenta las dificultades de cónyuges, hijo(s) y padre(s) del solicitante, quien deberá de ser un ciudadano estadounidense o un residente permanente legal. Generalmente, las propias dificultades del inmigrante que solicita la cancelación de exportación, no son tomadas en cuenta.

El nivel de dificultad requerido para poder calificar a esta “ayuda” es el más alto conforme a las leyes de inmigración. Aunque el estatuto no lo define específicamente, generalmente es necesario que sea más fuerte que la dificultad causada por la separación o el traslado a otro país. No depende de un sólo factor, sino una combinación de hechos: económicos, fisiológicos, salud, y otras consecuencias de la deportación.

Procedimiento

Al ser una solicitud “defensiva”, la decisión se toma en un tribunal de inmigración. El procedimiento es contencioso, lo que significa que el gobierno va a presentar un argumento en contra de la concesión de la “ayuda”. Cada uno de los requisitos enumerados al principio de éste artículo deben de ser probados por el inmigrante. Si la solicitud es rechazada, dicha persona recibirá una “orden de expulsión” y podría ser deportada, a menos de que califique para alguna otra forma de “ayuda”.

Es cierto que una vez que la solicitud es presentada ante el tribunal, dicha persona puede solicitar un permiso de trabajo y mantenerlo, mientras se va tramitando el caso. Sin embargo, éste es sólo un beneficio temporal que terminará si el caso resultase en deportación/expulsión.

Por último, a menos de que una persona ya esté en procedimientos judiciales de inmigración, no existe forma de que dicha persona solicite la “cancelación de expulsión”, por lo tanto, una persona jamás debería de arriesgarse a ser deportada a cambio de un beneficio ilusorio que otorgará un permiso de trabajo por unos cuantos años.

Vale la pena mencionar que podría haber otras opciones disponibles para alguien que tiene familia, y que lleva tanto tiempo en Estados Unidos, como por ejemplo: “exención provisional”, “acción diferida”, etc.

Tengan en cuenta de que las leyes de inmigración forman parte de una de las áreas más complejas en los Estados Unidos. Siempre consulten con un abogado de inmigración antes de solicitar cualquier beneficio relacionado con inmigración.

DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: Publicidad del abogado. La información presentada en este artículo es únicamente con fines informativos, no pretende ser un consejo legal, ni debe de ser interpretada como tal. No se debe de confiar en esta información sin antes buscar un consejo legal profesional.